J.K. Rowling en castellano.

Atención: contiene spoilers sobre Harry Potter y las reliquias de la muerte.

Ya dije en una ocasión que quien afirmase que Harry Potter era una obra infantil se equivocaba en cierto modo. Más allá de las palabras hay un trasfondo vital: la muerte. O más bien, la relación del ser humano con la muerte. A lo largo de los siete libros el lector (hablo por mi experiencia personal) experimenta sensaciones muy diferentes en relación con la muerte. Desde la compasión al conocer la muerte de sus padres, la ira y la negación por la maldad de la muerte de Sirius y la aceptación de un final ineludible en el caso de la muerte del querido director de Howarts.

Ello no hace más que prepararte para lo que viene en el 7; es la única forma para entender la muerte de Fred (cruel donde las haya) como un lance de la vida, un accidente impensable pero posible. Y vivir el sueño del bosque con la irreverencia de la valentia. Aunque no es valiente quien no tiene miedo, y, a estas alturas de la historia del joven mago, le has perdido el temor, el miedo; y sólo queda el respeto a lo desconocido.

Si quieres entenderlo, no dejes de leer la entrevista que J. K.Rowling (la autora) ha concedido al periódico "El País". Pincha aquí.

1 cosas que aportan los que me han leido:

Buda dijo...

Bueno, por un lado estoy deacuerdo contigo, la verdad es que en los siete libros Rowling va preparando al personal para la más que probable muerte de algunos personajes, alguna de ellas más que anunciada, otras menos. También es positivo el hecho de que se atreva a hacerlo ante un público mayoritariamente infantil, acostumbrado a que sus heroes vivan. El problema es que no acabó de perder ese pequeño toque comercial con el último capítulo, en el que, como para compensar la muerte de algunos de los personajes más queridos como Fred, explica cómo fue la vida de los personajes principales. A mi, personalmente, me decepcionó un pelín, pero todo es cuestión de gustos.

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¿Y quién soy yo para decir cómo soy? Uno nunca deja de conocerse, y ahí está lo interesante de todo: la incertidumbre de qué, cómo, quién será... Eso lo dejo a vuestro libre albedrio.

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